jueves, abril 21, 2005

Relativismo, fe, camino, pecado y oración

Ayer, inundado, casi que digo, mareado por pronunciamientos religiosos, teológicos, etc
no pude sino escarbar en mis libros algún antídonto o viento fresco.

Son otras voces, no las más certeras, ni las mejores. No son conservadoras ni revolucionarias. No son evangelizadoras. Son tan sólo voces. Y cruces de caminos donde el relativismo, la fe y el pecado tienen sus encuentros. Oigámoslas.


"¿Tu verdad? No, la Verdad
y ven conmigo a buscarla.
La tuya, guárdatela" (Antonio Machado)

"Fe que no duda es fe muerta." (Unamuno)

"Los verdaderos ateos están locamente enamorados de Dios." (Unamuno)

"Una fe como una guillotina, tan pesada, tan ligera." (Kafka)

"El camino verdadero va sobre una cuerda que no está tensada en la altura, sino muy cerca del suelo. Seguro que parece hacer tropezar más que ser andada." (Kafka)

"Sólo es pecado lo que se hace como pecado." (Torrente Ballester)

"Comer del arbol del bien y del mal nunca quiso decir fornicar. Eso, seguramente, lo venían haciendo con toda seguridad Adán y Eva desde que se encontraron juntos la primera vez. Estoy seguro de que fue lo primero que hicieron." (Torrente Ballester)

"El Señor sólo escucha las oraciones que imploran la piedad y la justicia;y vosotros no sois justos ni piadosos. No sois más que católicos" (Torrente Ballester)

8 comentarios:

Juan Carlos dijo...

Me quedo con la de Kafka. Ver entre los días y tomar partido por lo que intuye la experiencia. La trascendencia tradicional sólo es necesaria si para uno lo es.

El paso del ciempiés dijo...
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El paso del ciempiés dijo...

Yo me quedo con Machado, qué pocas palabras necesitaba.

Quizá tenga razón Unamuno con eso de los ateos, porque una de las figuras históricas que más me han atraido siempre es la de Jesucristo. Una imagen hermosa, aunque me resulta un poco triste, como un amor imposible.

GVG dijo...
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GVG dijo...

Has dado un cambio a la cara de tu blog, eh, no está mal, hablando del pecado y la fe, sabes que el libro preferido por el que era el Cardenal Ratzinger es El Lobo Estapario de Herman Hesse, dice que ese fué el libro que le cambio de joven, el que más influencia tiene en su obra, y el que ha leído muchas veces, y prefiere sobre todos, ¿no salían prostibulos en la segunda parte del libro? ¿lo volverá a releer ahora Benedicto?

Bueno, no estás tan lejor, como todo cuando se hace con inteligencia, al parecer no fue un libro de curas lo que le cambio la vida, sino un escritor medio agnóstico al estilo de Unamuno que llamaba a las cosas por su nombre, o sea un literato

El paso del ciempiés dijo...

Hace poco comentaba no recuerdo con quién que Hesse debería ser un autor prohibido en la adolescencia, por su capacidad para transformarnos en esa época de deriva. Demian y el Lobo estepario, lo justo para confirmarte cuando te sientes el bicho más raro, solitario y antisocial del mundo que efectivamente lo eres. Nunca me he atrevido a releerlos, quizá por miedo a romper el encanto

GVG dijo...

Últimamente se oyen cada vez más coros para imponer prohibiciones sobre libros, Internet, televisión y el horario de los niños, música y blogs: ójala la gente se transformase y cambiase este modelo de hombre Productor consumidor alimentando más valores humanos y no sólo unos cuantos.

El paso del ciempiés dijo...

Hombre, no hablaba en serio con lo de prohibir a Hesse.

Cada vez más los adultos se creen con derecho a decidir qué deben escuchar o leer los niños, al estilo de Walden 2.

Me parece muy interesante lo que dice Gonzalo, eso de alimentar solamente unos valores humanos. Seguro que no llegamos a un consenso, pero podría estar bien intentar definir cuáles son esos valores. Si fuéramos capaces de ponernos de acuerdo, tal vez con el tiempo podamos elaborar un manifiesto propio.

Gonzalo, eres un tertuliano excelente, de los de largas horas de conversación.